Los bolardos flexibles están diseñados para ofrecer una delimitación segura de zonas de tráfico mixto sin comprometer la seguridad de los vehículos ni de los peatones. Su material flexible permite absorber impactos leves sin deformarse permanentemente, ideal para parkings, calles peatonales, áreas comerciales o urbanas donde se busca una protección discreta pero efectiva.
Se doblan al recibir un golpe y vuelven a su posición original, protegiendo tanto a vehículos como a peatones.
Fabricados con polietileno o materiales flexibles de alta durabilidad, resistentes al desgaste y al clima.
Incorporan bandas reflectantes para mejorar la visibilidad en entornos con tráfico, aumentando la seguridad.
Ideales para separar carriles, entradas de parkings, zonas peatonales o áreas de carga y descarga.
Se pueden instalar fácilmente en superficies pavimentadas o mediante bases específicas, sin necesidad de obras complejas.
Se integran con bolardos semiflexibles o fijos, manteniendo la coherencia estética y funcional en cualquier proyecto.
Materiales resistentes al sol, lluvia y tráfico, que requieren poco cuidado para mantener su eficacia.
Perfectos para áreas de uso intensivo donde se necesita proteger infraestructuras y peatones sin crear obstáculos rígidos.